
SANTO DOMINGO (Noticia.do).-La magistrada María Garabito Ramírez, integrante de la Sala Penal de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), lanzó este martes una advertencia que va más allá de la retórica institucional: el consumo problemático de drogas y el narcotráfico no solo arruinan vidas individuales, sino que generan un "pesado congestionamiento" en los tribunales del país que termina afectando a todos los dominicanos que esperan justicia.
La jueza Garabito hizo la declaración durante un encuentro con 140 jóvenes del municipio de Pedro Brand que visitaron la sede de la1 como parte del programa interinstitucional "Ruta de la Prevención", impulsado por la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) junto a ocho instituciones del Estado.
El costo judicial invisible del narcotráfico
Lo que pocas veces se dice en público, una magistrada de la más alta corte del país lo puso en cifras humanas: cada proceso por dependencia de drogas que entra al sistema judicial es un proceso que desplaza otro. "El flagelo de las drogas destruye el núcleo de la familia, drena los recursos económicos de quienes menos tienen y, en el ámbito judicial, genera un pesado congestionamiento que afecta a todo el país y sus instituciones", afirmó Garabito Ramírez.
La magistrada fue directa en su mensaje a los jóvenes: las drogas y el narcotráfico no son caminos de libertad, "sino prisiones que afectan el proyecto de vida, saturan el sistema de justicia y frenan el desarrollo nacional."
La declaración tiene un peso institucional significativo. No proviene de un funcionario policial ni de una campaña publicitaria, sino de la jueza que forma parte de la sala que conoce los casos penales más graves del país.
Justicia que restaura, no solo que castiga
Garabito aprovechó el encuentro para explicar un cambio de paradigma que el Poder Judicial lleva más de una década construyendo: la Justicia Restaurativa. "Para nosotros, quien padece una adicción no es solo un expediente, es una persona a la que hay que aplicar un tratamiento y que necesita apoyo para sanar", señaló.
En ese marco, la magistrada destacó el Programa de Tratamiento bajo Supervisión Judicial, vigente desde 2013, que permite que personas con dependencia a sustancias prohibidas —cuando el caso lo amerita— reciban atención terapéutica en lugar de prisión preventiva, con el objetivo de reintegrarlos a la sociedad como ciudadanos productivos.
La coordinadora de los juzgados de la Instrucción del Distrito Nacional, magistrada Kenya Romero, promotora del programa, explicó que la "Ruta de la Prevención" busca convertir a los propios jóvenes en agentes multiplicadores: "Al conocer las dinámicas institucionales, aprenden sobre el rol de la justicia, de los actores claves del sistema, de las dinámicas lesivas para la salud y el proyecto de vida", indicó Romero.
1,000 jóvenes, una sola ruta
Desde su creación en 2023, el programa ha impactado a alrededor de 1,000 estudiantes de escuelas y colegios de todo el país. La edición con los jóvenes de Pedro Brand incluyó visitas al Centro Regional de Entrenamiento y Capacitación para Nuevos Agentes Antinarcóticos y Binomios Caninos (CRECAAB) en Bonao, a la sede central de la DNCD y al Consejo Nacional de Drogas, antes de culminar en la Suprema Corte.
En el recorrido participaron también instituciones como la Procuraduría General de la República, Hogar Crea, la Comisión Militar y Policial (COMIPOL) y la Escuela Nacional de la Judicatura. El lema de esta edición: "Todos x la prevención".
"Estar hoy frente a 140 jóvenes que han decidido elegir el camino de la prevención es motivo de orgullo y satisfacción, y de que sí se puede transformar cualquier realidad por más dura que sea", expresó la jueza Garabito al cerrar su intervención.
La próxima fase del programa contempla ampliar la cobertura a más distritos escolares del país, según fuentes del Poder Judicial.
