
Irán dispara el petróleo y RD siente el golpe en gasolina y remesas
El conflicto en Medio Oriente cerró el estrecho de Ormuz, disparó los fletes un 8 % y rompió 38 semanas sin cambios en el combustible dominicano.
SANTO DOMINGO.-La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán cerró el paso por el estrecho de Ormuz, colapsó los fletes marítimos globales y terminó con 38 semanas consecutivas de precios estables en los combustibles dominicanos.
Así lo explicó el economista Juan Ariel Jiménez en una entrevista radial difundida esta semana, y los números del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) lo confirman: la gasolina en República Dominicana sube RD$5.00 por galón a partir del sábado 14 de marzo, en medio de una volatilidad petrolera que el propio gobierno calificó de "extrema".
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El conflicto no golpea a República Dominicana porque importemos petróleo iraní —no lo hacemos— sino a través de una cadena de efectos que Juan Ariel Jiménez desglosó con precisión: "Irán tiene un arma muy poderosa: infringir un daño económico al mundo mediante el cierre del estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% de la producción de petróleo mundial."
Ormuz es una franja de agua de apenas 33 kilómetros de ancho entre Irán y Omán. Antes del conflicto, 129 buques mercantes lo cruzaban cada día. Al inicio de la guerra, esa cifra cayó a 20. Hoy apenas 4 o 5 embarcaciones transitan por allí, según la Organización de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD). Tres mil doscientos barcos están inmovilizados dentro del Golfo Pérsico, según la firma de análisis marítimo Clarksons Research.
El resultado inmediato es doble: el petróleo sube (el barril Brent superó los 106 dólares la semana pasada) y los fletes se disparan, porque los armadores exigen primas de seguro por riesgo de guerra para mover sus embarcaciones. El Índice Mundial de Contenedores (WCI) subió un 8% solo en la última semana, acumulando un alza del 11% desde el inicio del conflicto el 28 de febrero.
"Lo cierra, o con el simple hecho de amenazar con atacar cualquier embarcación, se dispara el precio del seguro, y eso aumenta también el precio de los alimentos", precisó Jiménez.
Lo que ya cambió en RD: combustibles y remesas golpeados simultáneamente
El Gobierno dominicano aplicó un subsidio extraordinario de RD$1,189.8 millones esta semana para amortiguar el impacto, pero aun así autorizó una subida de RD$5.00 por galón en gasolinas y gasoil —la primera en 38 semanas y el mayor incremento desde marzo de 2022, cuando la guerra en Ucrania sacudió los mercados de la misma manera.
Los precios vigentes del 14 al 20 de marzo son:
- Gasolina Premium: RD$295.10 por galón
- Gasolina Regular: RD$277.50 por galón
- Gasoil Regular: RD$229.80 por galón
- Gasoil Óptimo: RD$247.10 por galón
El Gas Licuado de Petróleo (GLP) permanece congelado en RD$137.20, una decisión deliberada del Ejecutivo para proteger el transporte público y la cocina doméstica.
Pero el combustible no es el único frente. El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) reportó que las remesas cayeron en febrero a 887.9 millones de dólares, unos 29.4 millones menos que en el mismo mes del año anterior. La causa identificada por el BCRD es precisa: la inflación en Estados Unidos generada por el petróleo más caro reduce el ingreso disponible de los dominicanos en el exterior, que entonces envían menos dinero a casa. La economía dominicana recibe así una doble presión: más caro el combustible para moverse, menos dólares llegando del exterior para compensar.
Para Francisco Monaldi, especialista en energía citado por CNN en Español, países como República Dominicana no tienen margen para absorber estas alzas con subsidios indefinidos: "Simplemente no les da la capacidad fiscal."
La oportunidad que nadie está viendo: Manzanillo y el nearshoring
En medio del análisis de riesgos, Juan Ariel Jiménez introdujo un ángulo que ningún otro analista dominicano ha puesto sobre la mesa en este contexto: el conflicto en el Golfo es, paradójicamente, una ventana de oportunidad para República Dominicana.
"Convertir a la República Dominicana en un hub logístico es una prioridad independientemente del contexto internacional", afirmó el economista, señalando que el país está ubicado "en el mismo trayecto de los barcos, de las mercancías" que conectan Asia, el Canal de Panamá y los mercados de América del Norte.
La disrupción en Ormuz encarece las rutas tradicionales y hace más atractivo el trasbordo en puertos del Caribe para redistribuir carga desde los grandes barcos Postpanamax —demasiado grandes para muchos puertos— hacia embarcaciones más pequeñas. Manzanillo, en la costa norte dominicana, es el candidato natural para ese rol.
Jiménez fue directo sobre el rezago: "Aunque el presidente Abinader lo anunció en su discurso del 2020, todavía no se ha desarrollado ese puerto."
En paralelo, el economista señaló que Costa Rica ha aprovechado el nearshoring —la reubicación de funciones corporativas de EE.UU. en países cercanos— con mayor efectividad que RD, especialmente en servicios profesionales: legal, contabilidad, recursos humanos. "Eso es algo que nosotros pudiéramos desarrollar en República Dominicana si tuviésemos políticas públicas adecuadas", dijo, añadiendo que esta industria podría absorber el desempleo juvenil del país.
¿Qué viene para el bolsillo dominicano?
El Instituto de Finanzas Internacionales (IIF) plantea dos escenarios. En el moderado, el petróleo se estabiliza entre 95 y 100 dólares el barril y el impacto en el crecimiento global es de 0.2 puntos porcentuales. En el escenario de interrupción prolongada —si Ormuz permanece bloqueado más de tres meses— el petróleo podría superar los 110 dólares y el freno al crecimiento llegaría a 0.6 puntos.
Para República Dominicana, ese segundo escenario implicaría nuevas subidas de combustibles, mayor presión sobre el tipo de cambio y una caída adicional en las remesas. La consultora de fletes Drewry advierte que las tarifas marítimas seguirán subiendo en las próximas semanas, lo que inevitablemente llegará al precio de los alimentos importados.
La pregunta que deja Jiménez no es si habrá más alzas, sino qué tan rápido puede el Gobierno dominicano construir los amortiguadores estructurales —Manzanillo, nearshoring, diversificación energética— que hagan a la economía nacional menos vulnerable cuando el próximo estrecho se cierre.
