
Por Maxwell Reyes | Noticia.do
SANTIAGO.-El obispo de la Diócesis de Nuestra Señora de La Altagracia, monseñor Jesús Castro Marte, advirtió este lunes que tomar los días de la Semana Mayor como vacaciones para "vivir una vida de alegría y gozo" constituye una burla a Dios y a la tradición cristiana. El prelado hizo las declaraciones durante una entrevista en el programa El Desayuno de El Caribe y CDN, moderada por el director Nelson Rodríguez y la directora de CDN, Albanelis Familia.
¿Por qué la Iglesia en RD critica cómo se vive la Semana Santa?
El obispo de La Altagracia, Jesús Castro Marte, advirtió el lunes 30 de marzo de 2026 que celebrar la Semana Santa con alegría y actividades festivas, en lugar de recogimiento, representa una falta de respeto a Dios y a la memoria del sacrificio de Cristo. Las declaraciones fueron emitidas al inicio de la Semana Mayor, un día después de la procesión del Domingo de Ramos en Higüey.
El obispo de La Altagracia, Jesús Castro Marte, advirtió que celebrar la Semana Santa con alegría y actividades festivas, en lugar de recogimiento, representa una falta de respeto a Dios y a la memoria del sacrificio de Cristo. Las declaraciones fueron emitidas al inicio de la Semana Mayor, un día después de la procesión del Domingo de Ramos en Higüey.
La Semana Mayor no es un evento social
Castro Marte subrayó que la Semana Santa ha perdido su significado espiritual en la sociedad dominicana, comparando el recogimiento de décadas pasadas con la frivolidad actual. Recordó que en su infancia, durante estos días se transmitía música sacra en las emisoras, nadie salía a la calle y los fieles participaban en el viacrucis junto al sacerdote. Señaló que fue en la década del 80 cuando comenzó el abandono progresivo del sentido de la fe cristiana.
"Tomar los cinco días, de Domingo de Ramos hasta el Domingo de Resurrección, de vacaciones y vivir una vida de alegría y de gozo, eso es una burla, primeramente a Dios", enfatizó el obispo ante los periodistas presentes en el encuentro.
El prelado indicó que el consumismo, el comercio y el entretenimiento han desplazado el significado profundo de estos días, y exhortó al Estado a propiciar espacios de reflexión durante la Semana Mayor en lugar de fomentar el desenfreno.
Espiritualidad y consecuencias sociales
El obispo también alertó sobre los efectos de una sociedad que se aleja de la vida espiritual. Indicó que cuando una nación se distancia de valores como los que transmite la Semana Santa, se abre la puerta al aumento de los vicios, las drogas y otras problemáticas que golpean especialmente a los jóvenes.
"Cuando una sociedad se va distanciando de Dios, se va distanciando de esos valores transversales que es la Semana Santa, y nos distanciamos de la vida espiritual, vamos a tener una sociedad seca", expresó Castro Marte.
El religioso ha mantenido una postura activa durante toda la temporada de Cuaresma 2026. En días previos, convocó a expresidentes y líderes políticos a un diálogo nacional después de Semana Santa para buscar soluciones a los problemas económicos del país, incluyendo el alza de combustibles y la canasta familiar impulsada por los conflictos globales.
La Iglesia frente a la secularización de las fiestas religiosas
El llamado de Castro Marte se produce en un contexto en el que otros sectores de la sociedad dominicana debaten los límites entre la tradición religiosa y la libertad individual durante la Semana Mayor. El dirigente Juan Hubieres, por ejemplo, reaccionó esta semana a las restricciones anunciadas por la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, sobre el consumo de alcohol y la música durante estos días, señalando que cada quien debe poder hacer lo que desee.
El obispo, en cambio, sostiene que el Estado tiene responsabilidad en preservar el carácter espiritual de esta semana, y que la pérdida de ese sentido colectivo tiene consecuencias directas en el tejido social del país.
La Semana Santa 2026 se extiende del 29 de marzo al 5 de abril, con el Viernes Santo el 3 de abril como único día feriado nacional establecido por ley. Sin embargo, es tradición que muchas instituciones suspenden labores también el Jueves Santo.
La procesión del Domingo de Ramos en Higüey, presidida por monseñor Castro Marte, congregó a cientos de feligreses que partieron desde la Basílica Catedral. Al concluir, el obispo presidió la eucaristía y ofreció el mensaje de reflexión que ha generado debate en los medios.
