Por Maxwell Reyes | Noticia.do

SANTO DOMINGO.-Los principales sectores empresariales, industriales, comerciales y agrícolas de República Dominicana se comprometieron este martes ante el presidente Luis Abinader a no incrementar los precios de los productos de la canasta básica, en medio de la presión que ejerce la crisis internacional sobre los mercados energéticos. El acuerdo se alcanzó durante una reunión celebrada en el Salón Verde del Palacio Nacional, en Santo Domingo.

El precio de los alimentos no registrará alzas significativas porque la materia prima para su producción no ha sufrido variaciones importantes, con excepción de ligeros ajustes en algunos fertilizantes y fletes. Esa fue la conclusión central del encuentro entre Abinader y los líderes del sector privado dominicano este 31 de marzo de 2026.

Abinader: "Esta crisis la vamos a superar juntos"

El presidente Abinader agradeció la disposición del sector productivo para actuar de manera coordinada, tal como ocurrió en episodios anteriores de alta tensión económica global, como la pandemia del COVID-19 y la guerra en Ucrania. "Ante la crisis mundial que todos conocemos, hemos procedido a coordinar acciones para mitigar, en la medida de lo posible, sus efectos. Ahora se nos presenta otra que vamos a superar juntos", afirmó el mandatario.

El encuentro contó con la participación de los principales dirigentes del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), la Organización Nacional de Empresarios Comerciales (ONEC), la Unión Nacional de Supermercados Económicos (ÚNASE) y la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD), entre otros líderes del sector privado.

Iván García, presidente de la Federación Dominicana de Comerciantes (FDC), fue uno de los portavoces más directos al salir de la reunión: los sectores productivos asumieron el compromiso de mantener la estabilidad de precios. "El mensaje para la población es claro: no van a ocurrir incrementos de precios en los productos de la canasta básica", afirmó García.

Los ministros de la Presidencia, José Ignacio Paliza; Administrativo de la Presidencia, Andrés Bautista; de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón; y de Vivienda y Edificaciones, Víctor "Ito" Bisonó, acompañaron al presidente durante la reunión. También estuvo presente el vocero de la Presidencia, Félix Reyna.

Luz y transporte sí subirán: la advertencia que muchos no escucharon

Aunque el compromiso sobre los alimentos fue el titular del día, el presidente Abinader fue claro en señalar que la crisis internacional generará presiones inevitables en otras áreas. Los precios de la gasolina y el gasoil experimentarán incrementos de entre 5.2% y 6.7%, ajuste necesario para reducir el subsidio estatal que ya supera los 4,000 millones de pesos en lo que va de 2026. También se anticipan presiones sobre las tarifas eléctricas y el costo del transporte.

El mandatario fue enfático en precisar que estas turbulencias no responden a debilidades internas de la economía dominicana. El país cuenta con reservas internacionales superiores a los 16,000 millones de dólares y mantiene el congelamiento del precio del Gas Licuado de Petróleo (GLP), el combustible de mayor incidencia en los hogares de menor ingreso.

El Gobierno diseñó su política fiscal bajo el supuesto de un barril de petróleo a 65 dólares, lo que subraya el desfase generado por la escalada actual en los mercados internacionales.

Abinader convocó a los mismos sectores a una nueva reunión en dos semanas para dar seguimiento a la evolución de la crisis y evaluar si se requieren medidas adicionales.

¿Cómo afecta esto a los dominicanos en el exterior?

Para la diáspora dominicana en Nueva York, Nueva Jersey, Massachusetts y Florida, la estabilidad de la canasta básica en República Dominicana es una noticia directamente vinculada a su economía cotidiana. Los dominicanos en Estados Unidos envían remesas que en gran medida se destinan a cubrir gastos de alimentación y servicios básicos de sus familias en el país. Según el Banco Central, las remesas superaron los 10,000 millones de dólares en 2024, y cualquier alza significativa en los precios domésticos reduciría el poder real de ese dinero. El compromiso empresarial de no incrementar los precios de la canasta ofrece, al menos por ahora, un respiro para quienes sostienen hogares en la isla desde el exterior.

Seguimiento obligatorio

La reunión de seguimiento pautada para dentro de dos semanas será el próximo termómetro real de la situación. Si la crisis en el Medio Oriente escala —o si los precios del petróleo superan niveles que el Gobierno no pueda absorber con subsidios— los compromisos de este martes podrían someterse a una prueba más exigente. Por ahora, el Gobierno logró lo que buscaba: un acuerdo público, con nombre y apellido empresarial, que blinda políticamente al Estado ante cualquier movimiento de precios en los próximos días.