LA ROMANA.- (Noticia.do) Un segundo teniente de la Policía Nacional recibió dos meses de prisión preventiva por mentir bajo juramento en el juicio del hombre que años antes le disparó a su patrulla. La medida fue dictada por la jueza Margarita Cristo Cristo, de la Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente de La Romana, tras escuchar las evidencias presentadas por el Ministerio Público.

El procesado es Franklin Rodríguez Rondón. Fungía como supervisor en Villa Hermosa, municipio de La Romana, la madrugada del 1 de septiembre de 2020, cuando Josué Mercedes —conocido como Vigilito— tomó un revólver desde su colmado y disparó dos veces contra la patrulla que él comandaba. Los agentes resultaron ilesos. Mercedes fue detenido en flagrante delito esa misma noche.

Qué dijo el oficial de la Policía en el juicio

El 19 de febrero de 2026, durante el juicio oral seguido contra Josué Mercedes en la Cámara Penal Unipersonal del Juzgado de Primera Instancia de La Romana, Rodríguez Rondón declaró que no sabía por qué lo habían citado, que no recordaba si había denunciado al acusado y que desconocía quién era el imputado. También negó conocer al cabo González Ramírez, su compañero de patrullaje aquella madrugada, y dijo no recordar nada sobre los hechos.

En etapas procesales anteriores, el mismo oficial había establecido, con nombre y detalle, la participación directa de Josué Mercedes en el caso.

El tribunal emitió sentencia absolutoria a favor de Mercedes. El Ministerio Público la apelará una vez sea notificada formalmente.

Prisión preventiva y dónde cumplirá el arresto

El fiscal John Mota Javier sustentó la acción penal con evidencias que acreditaron la contradicción entre las declaraciones anteriores del oficial y lo dicho en el juicio. El arresto de Rodríguez Rondón se ejecutó el 18 de marzo de 2026 mediante la orden judicial número 2026-AJ0016335.

La jueza Cristo Cristo impuso dos meses de prisión preventiva. El oficial los cumplirá en el centro de Operaciones Especiales, en Manoguayabo, municipio Santo Domingo Oeste.

El perjurio cometido por un miembro activo de la Policía Nacional en un proceso en que él mismo era testigo y víctima original convierte este caso en uno de los más llamativos de inconducta policial registrados este año en La Romana.