
Por Maxwell Reyes | Noticia.do
SANTIAGO.- El gobierno dominicano destina más de RD$2,000 millones semanales —solo en transporte— para absorber el impacto del alza del petróleo, mientras el presupuesto nacional fue calculado con el barril a $47.8 y hoy ronda los $116. Así lo reveló este lunes Luis Reyes, economista, exdirector de Presupuesto y secretario de asuntos económicos del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), durante una entrevista en el programa Despierta de CDN.
El subsidio al combustible por concepto de transporte representaba RD$1,700 millones semanales cuando el barril estaba a $95 —nivel al que el gobierno adoptó su último ajuste de cinco y 10 pesos por galón. Con el petróleo en $116, Reyes estimó ese subsidio en más de RD$2,000 millones semanales, unos RD$8,000 millones mensuales, sin contar el sector eléctrico.
"El gobierno se hizo el desentendido", afirmó Reyes desde los estudios de CDN. "Desde octubre pasado había amplia posibilidad de que se diera de nuevo un conflicto en el Medio Oriente y eso estuvo validado por muchas personas renombradas."
Combustibles: Presupuesto vs. realidad, la brecha de $68 por barril
El marco macroeconómico del Presupuesto 2026 fijó el precio de referencia del petróleo en $47.8 por barril. El propio presidente Luis Abinader llegó a mencionar la cifra de $65, y el ministro de Hacienda, Magín Díaz, aclaró que las reservas para subsidios de petróleo se calcularon "consistentes con un nivel de precio de 60 a 65 dólares."
Con el barril del West Texas Intermediate (WTI) a futuro para entrega inmediata llegando a cotizarse por encima de $140 —y el precio a dos meses de entrega en $111— la brecha entre lo presupuestado y lo real supone un costo fiscal que el gobierno no había comunicado abiertamente.
El Banco Central ha indicado que por cada dólar de aumento en el barril se generan aproximadamente $63 millones de dólares de impacto en la cuenta corriente de la balanza de pagos. Reyes señaló que si ese ajuste no se traslada gradualmente al consumidor, el gobierno enfrenta presión sobre las reservas internacionales y el tipo de cambio.
"Cuando se produce un choque de esta magnitud, no es posible traspasar la totalidad del choque de inmediato a la población. Tiene que haber un plan", dijo Reyes.
Fertilizantes, fletes y alimentos: el golpe que viene
Más allá del combustible, Reyes alertó sobre un impacto secundario que pocos han cuantificado públicamente: los fertilizantes. La urea nitrogenada —insumo clave para las cosechas de ciclo corto— pasó de $385 a entre $650 y $750 la tonelada métrica, con señales de desabastecimiento global por el daño a plantas procesadoras de gas natural en Medio Oriente.
"Ya lo dijo la FAO la semana pasada: estamos en la fase inicial", advirtió el economista. "Y Qatar invocó la cláusula de fuerza mayor para no honrar sus contratos."
En República Dominicana, el impacto sobre los sectores de menores ingresos ya es visible. Reyes citó datos del Banco Central que muestran que el primer y segundo quintil de la población —los dos sectores más pobres— registran una inflación en alimentos y bebidas de 8%, mientras el promedio general ronda el 1%.
El PLD ha propuesto congelar los fletes de transporte, subsidiar fertilizantes y paralizar gastos superfluos del gobierno —incluyendo viajes al exterior— como señal de austeridad previa a cualquier convocatoria de consenso.
"¿Qué espera el gobierno para congelar la nómina pública? Debió adoptar esas medidas de austeridad severa como señal de que estaba comprometido", planteó Reyes.
La pobreza en República Dominicana cayó de aproximadamente 40% —nivel de la crisis de 2008-2009— a cerca de 17% en los últimos años. Reyes advirtió que proteger esos avances exige actuar antes de que el alza se consolide, no después.
¿Cómo afecta esto a los dominicanos en el exterior?
La presión inflacionaria en República Dominicana impacta directamente a los dominicanos residentes en Nueva York, Nueva Jersey, Boston, Miami y Filadelfia que envían remesas a sus familias. Si el tipo de cambio del peso dominicano se deprecia ante la presión sobre las reservas —un riesgo que Reyes identificó explícitamente— el poder adquisitivo de cada dólar enviado se reducirá. En 2025, las remesas hacia RD superaron los $10,000 millones de dólares anuales. Un aumento sostenido de la inflación de alimentos del 8% en los sectores más pobres erosiona directamente el efecto de esas transferencias. La diáspora debe monitorear el tipo de cambio dólar/peso dominicano en las próximas semanas, especialmente si el conflicto escala.
La próxima semana llega el ciclo de cosecha de productos agrícolas de ciclo corto. Si los precios de los fertilizantes no se contienen y los caminos interparcelarios no están habilitados, el golpe a los alimentos podría llegar antes de que el gobierno active el consenso que propone.
