
FMI reduce al 3,5 % proyección de crecimiento económico para Argentina en 2026
BUENOS AIRES, 14 abr (Xinhua) — El Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó al 3,5 por ciento su proyección de crecimiento para la economía de Argentina en 2026, a la vez que aumentó su pronóstico de inflación para el país sudamericano, según el último informe de Perspectivas de la Economía Mundial difundido este martes.
El organismo financiero redujo en medio punto porcentual su estimación de desempeño del producto interno bruto (PIB) argentino, luego de que en octubre pasado estimara que la economía crecería un 4 por ciento durante el año corriente.
Además, el FMI elevó la proyección de inflación anual promedio del país al 30,4 por ciento para 2026, lo que implica un aumento significativo respecto de su informe de octubre en el que previó una subida de precios interanual del 10 por ciento y una promedio anual del 16,4 por ciento.
Para 2027, el organismo multilateral estimó un crecimiento del 4 por ciento del PIB de Argentina, al igual que una inflación del 15,7 por ciento.
Con la última proyección, la economía argentina crecería este año por encima del crecimiento promedio de Suramérica estimado en el 2,3 por ciento, mientras que el alza de precios internos superaría significativamente el 8,2 por ciento promedio esperado para la región.
El mismo informe del FMI proyecta un crecimiento del Caribe de 5,7% en 2026, marco en el que República Dominicana opera como economía importadora de energía y enfrenta presiones similares a las descritas por el organismo. El Banco Mundial redujo a inicios de abril la proyección de crecimiento dominicano a 3,6% para 2026, 0,9 puntos porcentuales por debajo de su estimación anterior, citando el encarecimiento del financiamiento y la volatilidad en los precios de la energía como factores determinantes.
Las remesas representaron 8,1% del PIB dominicano según datos de J.P. Morgan, lo que convierte a la diáspora en un pilar crítico de la economía nacional en un contexto de revisiones a la baja. El FMI advierte que el deterioro de las perspectivas globales presiona el mercado laboral en economías avanzadas como Estados Unidos, con riesgos directos sobre el flujo de transferencias que comunidades dominicanas en Nueva York, Boston y Providence envían al país.
