
Santo Domingo (Noticia.do). El presidente Luis Abinader afirmó este jueves que en República Dominicana no habrá aumento en los precios de los combustibles esta semana, luego de una reunión con representantes del sector empresarial y comercial para evaluar el impacto local de la crisis internacional asociada a la guerra en Irán. El mandatario dijo que el Gobierno busca evitar que el alza de los hidrocarburos y sus derivados se traslade por completo a la población, en especial a los hogares más vulnerables.
Abinader sostuvo que los precios de los combustibles seguirán al nivel de la semana pasada. La señal llega en un momento de presión sobre el petróleo, los fletes y varios insumos importados, factores que ya han sido identificados por el propio Gobierno como riesgos para la inflación, el transporte y el costo de bienes esenciales en el país.
“Esta semana no va a haber aumento”, dijo el jefe de Estado al cierre del encuentro con sectores productivos, en el que participaron funcionarios del área económica y representantes empresariales. La reunión formó parte de una serie de mesas de trabajo con las que el Gobierno intenta contener el efecto local de la volatilidad internacional.
Qué dijo Abinader sobre los precios de los combustibles
El mandatario explicó que las conversaciones con industriales, comerciantes y otros actores económicos buscan acuerdos para mitigar el impacto de la crisis en los hidrocarburos y en productos vinculados al costo del petróleo. Según su planteamiento, el objetivo es que el aumento de costos no termine reflejándose por completo en los consumidores dominicanos.
La decisión de mantener sin variación los precios de los combustibles esta semana se produce después de semanas de tensión por el conflicto en Irán y por el encarecimiento del crudo en el mercado internacional. En marzo, Abinader había advertido que ese escenario podía ejercer presión sobre la electricidad, el transporte, los alimentos y las finanzas públicas de República Dominicana.
Ese contexto explica por qué el tema de los combustibles sigue en el centro de la agenda económica. República Dominicana depende de importaciones energéticas, por lo que cualquier salto en el barril de petróleo tiene efecto directo o indirecto sobre subsidios, costos logísticos y precios internos.
Guerra en Irán, petróleo y presión sobre la economía dominicana
Además del combustible, los sectores productivos observan con atención el aumento en los fletes marítimos y en materias primas importadas. En la reunión con el presidente también se discutió cómo amortiguar esos costos para evitar presiones mayores sobre la canasta básica y otras actividades económicas.
El mensaje oficial combina alivio inmediato y cautela. No habrá alza esta semana en los precios de los combustibles, pero el riesgo externo no ha desaparecido. Si la crisis en Medio Oriente se prolonga y el petróleo se mantiene alto, el Gobierno tendrá que seguir decidiendo entre subsidiar, ajustar parcialmente o redistribuir presión fiscal para evitar un golpe mayor al bolsillo de la población. Esa tensión seguirá marcando las próximas semanas.
En el plano local, el Gobierno también dejó abierta la puerta a nuevos encuentros bilaterales con sectores donde ya se han registrado aumentos de costos. Esa ruta apunta a una estrategia de monitoreo constante más que a una solución cerrada, con el combustible como primer frente de contención y con la inflación como el dato que marcará el verdadero alcance de la medida.
¿Cómo afecta esto a los dominicanos en el exterior?
Para los dominicanos que viven en Nueva York, Nueva Jersey, Massachusetts y Florida, la decisión de congelar los precios de los combustibles en RD esta semana tiene un efecto indirecto sobre el gasto familiar de sus parientes en la isla. Si el Gobierno logra contener el impacto del petróleo y los fletes, la presión sobre transporte, alimentos y servicios básicos puede moderarse, algo clave para hogares que dependen en parte de remesas.
