SANTO DOMINGO.– (Noticia.do) El presidente Luis Abinader instruyó este domingo a tres de sus ministros a iniciar una ronda urgente de consultas con los sectores productivos, políticos y sociales del país para alcanzar un acuerdo nacional que proteja la economía dominicana de la crisis global.

La instrucción fue dada a los titulares de la Presidencia, Hacienda y Economía, e Industria, Comercio y Mipymes, al término de una reunión del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional celebrada en el Ministerio de Defensa.

El objetivo del acuerdo nacional es socializar los planes del Gobierno para mantener las proyecciones de crecimiento económico y reducir el impacto de la crisis sobre las familias dominicanas. Abinader no precisó plazos ni la fecha de inicio formal de las consultas.

La crisis que empuja el acuerdo: aranceles y Medio Oriente

El contexto que motivó la convocatoria es doble. Por un lado, el conflicto bélico en el Medio Oriente mantiene los mercados energéticos bajo presión y genera incertidumbre en el comercio marítimo global. Por otro, la política arancelaria del gobierno de Estados Unidos eleva al 15% los gravámenes a las exportaciones dominicanas, nivel que no aplica a bienes amparados por el DR-CAFTA como textiles y zonas francas, pero que golpea al grueso de la cadena exportadora.

El economista Haivanjoe Ng Cortinas estimó que un arancel de esa magnitud representaría un choque de aproximadamente US$712 millones para las exportaciones del país. El Banco Central advirtió en marzo que la factura petrolera ya representa en promedio el 17% de las importaciones dominicanas, lo que hace al país especialmente vulnerable a la escalada de precios en el mercado energético.

El Fondo Monetario Internacional proyecta un crecimiento mundial de apenas 3.3% para 2026, con riesgos a la baja que el Banco Central dominicano calificó como "significativos."

Refuerzo en la frontera y respuesta ante el despliegue en Haití

Abinader también anunció el reforzamiento de la vigilancia en toda la frontera, a raíz de la llegada, el pasado 1 de abril, del primer contingente de la Fuerza de Supresión de Bandas (GSF), misión establecida por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para contribuir a la estabilización de Haití.

"El contexto internacional actual es complejo y, ante la evolución de la situación en Haití, República Dominicana actúa con responsabilidad y prudencia", dijo el mandatario.

Las Fuerzas Armadas, precisó, están "preparadas, desplegadas y en alerta para responder a cualquier contingencia." El proceso de estabilización en Haití, añadió, requerirá esfuerzos sostenidos de la comunidad internacional.

De la reunión participaron el ministro de Defensa, teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre; la ministra de Interior y Policía, Faride Raful; el canciller Roberto Álvarez; el comandante del Ejército, mayor general Jorge Iván Camino Pérez; el director de la Policía Nacional, mayor general Andrés Modesto Cruz Cruz; el presidente de la DNCD, vicealmirante José Manuel Cabrera Ulloa; y el director del DNI, Luis Soto.

Al cierre del Domingo de Resurrección, Abinader también reconoció el comportamiento de la ciudadanía durante el operativo de Semana Santa, que registró un desplazamiento récord de personas en todo el territorio.

¿Cómo afecta esto a los dominicanos en el exterior?

La convocatoria al acuerdo nacional tiene impacto directo para la diáspora dominicana en Nueva York, Nueva Jersey, Boston, Miami y Filadelfia. Los aranceles al 15% amenazan los empleos en zonas francas de manufactura y dispositivos médicos, dos sectores que sostienen miles de familias cuyos miembros residen en EE.UU. y envían o reciben remesas. En 2024, las remesas hacia RD superaron los US$10,000 millones. Si el acuerdo nacional logra amortiguar la caída en el empleo formal exportador, el flujo de remesas hacia las familias dominicanas en el exterior también se protege. La diáspora debe monitorear el resultado de las consultas que arrancarán en los próximos días lideradas por los ministros de Hacienda y de Industria y Comercio.

El Gobierno dominicano tiene hasta finales de 2026 para demostrar que el crecimiento del país — proyectado por encima del 5% — puede sostenerse en un entorno donde las reglas del comercio internacional cambian sin aviso.