
Por Maxwell Reyes | Noticia.do
Santiago.— El presidente Luis Abinader anunció este domingo, en un mensaje transmitido en cadena nacional de radio, televisión y plataformas digitales, tres medidas concretas para enfrentar el impacto de la crisis del petróleo en República Dominicana: mantener la estabilidad macroeconómica, subsidiar los fertilizantes para frenar el alza de los alimentos y sostener la inversión pública como motor de crecimiento, todo esto en medio de la guerra en el Golfo Pérsico que ha disparado el barril de crudo a casi 100 dólares.
El mandatario reconoció que la situación exigirá sacrificios, pero fue enfático en que el gas licuado de petróleo —el GLP que usan millones de hogares dominicanos— no registrará aumentos de precio por el momento. "El mayor riesgo no es realizar ajustes responsables en el presente, sino posponer decisiones y enfrentar costos mucho mayores en el futuro", afirmó Abinader.
Los tres compromisos del presidente Abinader
En el primer punto de su mensaje, Abinader anunció que el gobierno reasignó cerca de 10,000 millones de pesos desde partidas menos prioritarias para sostener los programas sociales y proteger a los hogares más vulnerables, sin incrementar el gasto total.
Como segunda medida, confirmó un subsidio de 1,000 millones de pesos para fertilizantes, con el objetivo de mantener sus precios en los niveles previos a la crisis y evitar que el encarecimiento internacional de esos insumos se traslade a los precios de los alimentos en el mercado local.
El tercer compromiso fue sostener la inversión pública como motor del crecimiento económico, aun en este escenario de incertidumbre global.
Por qué subió la gasolina y hasta dónde puede llegar
El presidente explicó que el presupuesto nacional fue elaborado con base en un precio de 65 dólares por barril, pero que el crudo escaló a casi 100 dólares como consecuencia directa del conflicto en el estrecho de Ormuz —la vía marítima del Golfo Pérsico por donde transita cerca del 20% del petróleo y gas natural que consume el mundo—, cuyo flujo se ha visto severamente interrumpido desde el inicio de las hostilidades entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Los ajustes aplicados a los combustibles durante las últimas semanas, de entre 5.2% y 6.7%, responden a esa realidad y permitirán, según el gobierno, reducir el subsidio en al menos 12,000 millones de pesos en lo que resta del año. Pese a esos aumentos, los combustibles continúan siendo subsidiados en montos superiores a los 100 pesos por galón en algunos casos. En lo que va de 2026, el subsidio a los combustibles ya supera los 4,000 millones de pesos.
Las reservas que respaldan al país
Para ilustrar la solidez de la posición dominicana frente al choque externo, Abinader destacó que el país cuenta con reservas internacionales superiores a los 16,000 millones de dólares, liquidez robusta y acceso a financiamiento internacional. A eso se suman ingresos adicionales derivados de la minería y de una recaudación tributaria que supera lo proyectado.
En el sector eléctrico —históricamente el más vulnerable a las alzas del petróleo—, el presidente señaló que la diversificación de la matriz energética, el mayor peso de las renovables, y contratos de gas natural ya asegurados por un año, así como la fijación del precio del carbón en Punta Catalina, permitirán amortiguar el impacto.
Qué viene: tarifas eléctricas, transporte y alimentos
Con una franqueza poco común en los mensajes presidenciales de este tipo, Abinader reconoció que "habrá presiones en las tarifas eléctricas, en los costos de transporte y, en alguna medida, en los precios de los alimentos. No porque nuestra economía tenga debilidades, sino porque enfrentamos un choque externo de gran magnitud".
El mandatario hizo un llamado a las empresas a adoptar esquemas de trabajo remoto y a los ciudadanos a optimizar el uso del combustible, en lo que definió como una "responsabilidad compartida". El gobierno, por su parte, asumiría "la mayor parte del esfuerzo".
Para la diáspora dominicana en Estados Unidos, el mensaje tiene implicaciones directas: las familias en la isla verán presión sobre los precios de la canasta básica y las tarifas eléctricas en las próximas semanas. Quienes envían remesas deben considerar que el poder adquisitivo de esos dólares en República Dominicana podría reducirse si la crisis se extiende. El GLP —el combustible más usado en los hogares para cocinar— sigue sin cambio por ahora, lo que es la principal protección para los hogares de menores ingresos.
La evolución de la guerra en Irán y la apertura o cierre del estrecho de Ormuz determinarán si los ajustes de precios continuarán en las próximas semanas. La diáspora y los dominicanos en la isla deberán seguir de cerca los boletines semanales de combustibles del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), que se publican cada viernes.
