
SANTO DOMINGO.-(Noticia.do) El economista Jaime Aristy Escuder advirtió este miércoles que la guerra en Medio Oriente representa un riesgo real para la estabilidad monetaria de República Dominicana, y que el Banco Central dominicano debe actuar con prudencia ante un choque externo cuyo carácter —transitorio o persistente— aún no está definido. El análisis, difundido en CDN 37 donde participa habitualmente el doctor Aristy Escuder, parte de las declaraciones de Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo (BCE), el pasado 25 de marzo en Fráncfort.
El Banco Central Europeo decidió el 19 de marzo mantener sin cambios su tasa de referencia en el 2%, pero advirtió que podría subir los tipos si la inflación —proyectada en 2.6% para 2026— se aleja de forma sostenida de su objetivo. Lagarde señaló que el conflicto bélico en Irán ha generado riesgos al alza para los precios y a la baja para el crecimiento, lo que coloca a Europa ante un posible escenario de estanflación.
Por qué le importa al Banco Central de RD la política monetaria del BCE
Aristy Escuder explicó que la postura del BCE tiene implicaciones directas para República Dominicana. El país importa combustibles y bienes de consumo cuyo precio está vinculado al mercado energético global, el mismo mercado que la guerra en Irán ha tensionado con aumentos del petróleo de hasta un 27% en semanas recientes. Esa presión se traduce en costos más altos de combustibles, transporte y producción local.
El economista, graduado de la Universidad de Chicago y con doctorado en Economía de la Universidad de Barcelona, subrayó que la estrategia del BCE —evaluar la naturaleza, magnitud y persistencia del choque antes de actuar— es el enfoque correcto, y que el Banco Central dominicano debería seguir un esquema similar. "Lo razonable es actuar con extremo cuidado en el frente monetario y fortalecer la credibilidad del Banco Central", indicó Aristy Escuder.
El especialista también llamó la atención sobre lo que denominó un "zigzagueo" de la política monetaria dominicana desde mayo de 2023: cambios de rumbo que, a su juicio, han generado mayor volatilidad en el tipo de cambio, en las tasas de interés y en los agregados monetarios, sin lograr estimular el crecimiento de manera sostenida.
Qué pueden hacer la Fed y el BCE en los próximos meses
Los mercados financieros anticipan actualmente dos subidas de tasas del BCE en 2026, con la primera prevista entre abril y junio, y una probabilidad del 75% de una tercera alza antes de fin de año. Por su parte, Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, reconoció el 18 de marzo que la inflación sigue elevada y que el conflicto en Medio Oriente añade incertidumbre, aunque mantuvo sin cambios la tasa de referencia en el rango del 3.5% al 3.75%.
Aristy Escuder alertó que si las expectativas de inflación comienzan a subir en las economías desarrolladas, la política monetaria en esos países se volverá más restrictiva, lo que podría fortalecer el dólar frente al peso dominicano y encarecer las importaciones. Para la República Dominicana, eso significa presión adicional sobre el tipo de cambio y los precios al consumidor.
El BCE contempla varios escenarios según la evolución del conflicto: en el más adverso, la inflación en la eurozona podría escalar hasta el 4.8% y no volvería al objetivo del 2% sino hasta 2028. Esa es la hipótesis que más preocupa a los analistas dominicanos vinculados al comercio exterior y las remesas.
¿Cómo afecta esto a los dominicanos en el exterior?
La comunidad dominicana en Estados Unidos —concentrada en Nueva York, Nueva Jersey, Massachusetts, Florida y Filadelfia— envía anualmente más de 10,000 millones de dólares en remesas a sus familiares en el país. Un escenario de tasas de interés más altas en EE.UU. encarece el crédito y reduce el poder adquisitivo de los dominicanos que viven allá. Si la Reserva Federal se ve obligada a subir tasas para controlar la inflación generada por el conflicto en Irán, los trabajadores dominicanos en el exterior podrían tener menos margen para enviar dinero a sus familias. A eso se suma que una mayor inflación en EE.UU. reduce el valor real de cada dólar remesado.
Jaime Aristy Escuder
El análisis de Aristy Escuder llega en un momento en que el Banco Central dominicano mantiene su tasa de política monetaria sin cambios, apostando por la estabilidad en medio de la turbulencia global. La clave, según el economista, está en no romper ese equilibrio con inyecciones de liquidez no convencionales que podrían amplificar la incertidumbre en lugar de reducirla. Los próximos meses —y sobre todo la evolución del precio del petróleo y la duración del conflicto en Medio Oriente— dirán si esa postura de cautela resultó ser la correcta.
