Por Maxwell Reyes | Noticia.do

SANTIAGO.-El 30 de marzo de 1844, apenas 33 días después de proclamada la independencia dominicana, la ciudad de Santiago de los Caballeros fue escenario de una de las victorias militares más asombrosas de la historia nacional: unos 400 soldados dominicanos, bajo el mando del general José María Imbert, derrotaron a un ejército haitiano de entre 10,000 y 15,000 hombres comandado por el general Jean-Louis Pierrot. Las bajas dominicanas: un solo herido.

El contexto: la independencia recién nacida, ya amenazada

La República Dominicana había declarado su independencia el 27 de febrero de 1844, pero Haití no estaba dispuesto a aceptarla. Las fuerzas haitianas lanzaron una ofensiva militar simultánea por el sur y por el norte del país. Por el sur, la batalla de Azua el 19 de marzo ya había frenado el avance. Por el norte, la amenaza apuntaba directamente a Santiago.

El general Pierrot tomó Dajabón el 23 de marzo y avanzó hacia el Cibao con una fuerza que superaba en número a la población entera de Santiago en ese momento. El 27 de marzo, la Junta de Gobierno encargó a Imbert la defensa de la ciudad. Tenía tres días.

Los fuertes "Dios", "Patria" y "Libertad" (actual parque Imbert en Santiago)

Imbert no esperó: fortficó la ciudad, construyó fosos y levantó tres posiciones militares que nombró con palabras que resumían la causa dominicana: los fuertes "Dios", "Patria" y "Libertad". Contó con el apoyo del comandante Achilles Michel, quien instruyó a las tropas en el manejo de armas. A su lado estuvieron oficiales como Pedro Eugenio Pelletier, Fernando Valerio López, Gaspar Polanco Borbón y Matías Ramón Mella, entre otros.

La noche del 27 de marzo, Pierrot dividió sus columnas y avanzó hacia Santiago. Antes del amanecer del día 30, el ejército haitiano cruzó el río Yaque del Norte y se posicionó en Gurabito, a las puertas de la ciudad.

La batalla de Santiago: 40 minutos que cambiaron la historia

El ataque haitiano comenzó en la madrugada del 30 de marzo. Las tropas de Pierrot cargaron contra los fuertes dominicanos, pero fueron rechazadas por la artillería y la fusilería de Fernando Valerio. Lanzaron un segundo ataque desesperado. Tampoco funcionó. Los cañones del fuerte "Dios, Patria y Libertad" y la infantería dominicana convirtieron el campo frente a la sabana de Santiago en una derrota humillante para el ejército invasor.

Las cifras finales dicen todo: el ejército haitiano dejó más de 600 muertos y un número indeterminado de heridos. El ejército dominicano reportó un solo herido. Pierrot se retiró sin haber podido tomar la ciudad.

Por qué importa hoy

La batalla del 30 de marzo no es solo una efeméride militar. Es la razón por la que Santiago de los Caballeros existe como ciudad dominicana y no como parte de un territorio haitiano unificado. La victoria de Imbert consolidó el control dominicano sobre el Cibao en los primeros meses críticos de la república y demostró que la independencia era defendible frente a una fuerza numéricamente muy superior.

Cada 30 de marzo, el Estado dominicano conmemora esta fecha con desfiles militares en Santiago. En 2025, el presidente Luis Abinader encabezó los actos del 181 aniversario en la ciudad. Este año, el 182 aniversario coincide con un momento en que la identidad nacional dominicana sigue siendo objeto de debate político y cultural, lo que da a esta efeméride una vigencia que trasciende el calendario escolar.

Los fuertes ya no existen físicamente, pero sus nombres —Dios, Patria, Libertad— siguen inscritos en la memoria colectiva de Santiago y en los libros de historia de cada escuela dominicana.