
Por Maxwell Reyes | Noticia.do
SANTIAGO.- Pedro Samuel Fernández Sánchez rentó un vehículo Honda CRV-EX-L blanco para perseguir a su expareja sin que ella lo reconociera. En marzo de 2024, esperó a la mujer frente a su lugar de trabajo en esta ciudad, le disparó en el rostro con un arma ilegal y huyó. Este martes, el Primer Tribunal Colegiado del distrito judicial de Santiago lo condenó a 30 años de prisión —la pena máxima— y le ordenó pagar una indemnización de RD$2 millones a la víctima.
Los jueces Juan Carlos Colón, Claribel Mateo y Gladys de los Santos acogieron la solicitud de la Fiscalía de Santiago y declararon a Fernández Sánchez culpable de tentativa de asesinato y violencia de género e intrafamiliar agravada, además de posesión ilegal de arma de fuego.
Cómo demostró la Fiscalía de Santiago la premeditación del ataque
La fiscal investigadora Niovy Gómez documentó que el condenado amenazó, vigiló, persiguió e interceptó a su expareja, Cindy Carolina Hilario Paulino, durante un período previo al ataque. El día del hecho, Fernández Sánchez la esperó en las inmediaciones de la repostería donde ella trabajaba. Hilario Paulino llegó a bordo de un motoconcho. Cuando la tuvo frente a él, le anunció lo que haría y acto seguido le disparó al rostro.
El arma era ilegal. Las cámaras de videovigilancia del sector captaron todo.
El Ministerio Público también aportó capturas de conversaciones del procesado —con la víctima y con terceros— que evidenciaron sus intenciones antes del hecho. La fiscal Reyna Jiménez, quien representó al Ministerio Público en la audiencia de fondo, detalló ante el tribunal que Fernández Sánchez alquiló el Honda CRV-EX-L precisamente para que la mujer no lo identificara durante la persecución.
Secuelas permanentes y condena por armas ilegales
El disparo le provocó a Hilario Paulino una desfiguración físico-facial con secuelas estéticas permanentes, conforme al peritaje del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif). El tribunal también consideró el daño psicológico documentado en el proceso.
Además de la tentativa de asesinato y la violencia de género agravada, el tribunal condenó a Fernández Sánchez por violación a los artículos 66 y 67 de la Ley 631-16 para el Control y Regulación de Armas, Municiones y Materiales Relacionados. El arma que usó para dispararle nunca tuvo registro legal.
El tribunal ordenó el decomiso de todas las pruebas materiales del proceso.
La condena de 30 años es la pena máxima contemplada en el Código Penal Dominicano para los delitos de tentativa de asesinato con las agravantes establecidas en la Ley 24-97 sobre Violencia de Género e Intrafamiliar. La Fiscalía de Santiago dispone de la Unidad de Atención Integral a Víctimas de Violencia de Género, Intrafamiliar y Delitos Sexuales, que condujo la recolección de pruebas durante la investigación.
El expediente quedó cerrado con la sentencia condenatoria. No hay apelación declarada de forma pública hasta el momento del cierre de esta nota.
