
SANTO DOMINGO.- (Noticia.do) A la 1:47 de la madrugada del 8 de abril de 2025, la música de Rubby Pérez se convirtió en gritos. El techo de la discoteca Jet Set se desplomó sobre cientos de personas que bailaban en la avenida Independencia. Un año después, 236 familias enterraron a sus muertos, 174 niños quedaron sin padre o madre, y los dueños del local aún esperan que un juez decida si van a juicio.
El Gobierno confirmó esa cifra de huérfanos semanas después de la tragedia. Es la que más duele.
Cómo fue aquella madrugada en el Jet Set
Era un lunes de Jet Set, los más concurridos. Rubby Pérez cantaba Color de Rosa cuando pequeños escombros comenzaron a caer del techo. Minutos antes de la 1 de la madrugada, la estructura completa colapsó sobre unas 500 personas. El techo cedió bajo el peso de equipos de climatización y depósitos de agua instalados sin estudios técnicos, según determinó la investigación oficial dos meses después del colapso.
A las 12:49, bajo los escombros, la entonces gobernadora de Montecristi, Nelsy Cruz, logró llamar al presidente Luis Abinader para alertarlo de la magnitud de lo que ocurría. Cruz murió esa madrugada. También murieron el exlanzador de las Grandes Ligas Octavio Dotel, el exbeisbolista Tony Blanco, el diseñador Martín Polanco y el hijo del ministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella.
Los socorristas no llegaron solos. Ciudadanos y uniformados que estaban cerca se lanzaron entre los escombros sin equipo y sacaron a decenas de personas antes de que llegaran las ambulancias. La operación de rescate duró tres días completos. Los médicos forenses se desbordaron. Tuvo que llamarse a profesionales retirados para manejar el volumen de cuerpos.
Puerto Rico y México enviaron equipos especializados. El presidente Abinader llegó temprano a la zona cero. Se le vio llorar junto a familiares de víctimas.
El juicio que RD espera
Un año después, los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, propietarios del Jet Set, están en libertad condicional. El Ministerio Público presentó la semana pasada la acusación formal contra ellos, un documento de 156 páginas, y solicitó que el juez Raymundo Mejía los envíe a juicio de fondo.
Los fiscales Emmanuel Ramírez, Miguel Collado y Rosa Ysabel detallaron ante el tribunal que los dueños del Jet Set instalaron sobre el techo equipos de climatización y depósitos de agua sin ningún estudio técnico que avalara la resistencia de la estructura, e ignoraron las alertas internas sobre su deterioro.
La audiencia fue recesada hasta el 20 de abril de 2026 para que los 141 querellantes registrados en el caso definan sus pretensiones civiles.
El juez también ordenó la realización de un peritaje técnico independiente, a solicitud de la defensa, con un plazo de 30 días hábiles. La decisión indignó a familiares de las víctimas, que la leen como una táctica para dilatar el proceso.
Los cargos que enfrenta cada uno de los Espaillat son homicidio involuntario y lesiones involuntarias. Si el juez acoge la solicitud del Ministerio Público y los envía a juicio, la pena máxima sería de dos años de prisión. La corte les impuso una multa de 50 millones de pesos a cada uno e impedimento de salida del país como medidas de coerción mientras el proceso avanza.
El proceso incluye también como acusada a Grecia López, madre de ambos hermanos, de 85 años. Sus abogados alegan que padece Alzheimer y reside en Florida. El día de la audiencia, no se presentó al tribunal.
Los que sobrevivieron cargando las secuelas
Deyanira Sosa perdió a su hija Melissa Tejeda Sosa, de 26 años. "Era uno de los lugares más emblemáticos y, aparentemente, seguro", dijo la madre.
Ana María Ramírez fue rescatada tres horas después del colapso. Hoy integra el Movimiento Justicia Jet Set, el colectivo de sobrevivientes y familiares que ha convocado las conmemoraciones de este primer aniversario y que pide que el caso no caiga en el olvido.
En el exterior de la discoteca, clausurada y bajo custodia del Ministerio Público como evidencia en el proceso judicial, permanecen velones apagados, fotografías de las víctimas y flores secas. Una pancarta del Movimiento Jet Set dice: "Se han ido, pero no los hemos olvidado".
¿Cómo afecta esto a los dominicanos en el exterior?
La tragedia del Jet Set no fue una noticia lejana para la diáspora. Varias de las 236 víctimas eran dominicanos que esa noche visitaban el país desde Nueva York, Nueva Jersey y Florida. Los actos conmemorativos de este 8 de abril fueron seguidos en tiempo real por comunidades dominicanas en todo el noreste de Estados Unidos. El Movimiento Justicia Jet Set ha tenido presencia activa entre dominicanos en Nueva York, que exigen desde sus comunidades que el caso avance y que la pena máxima de dos años de prisión para los imputados sea revisada por el legislativo dominicano.
La audiencia definitiva está fijada para el 20 de abril. Ese día, el juez Raymundo Mejía escuchará a los querellantes y, en una fecha posterior, a la defensa de los Espaillat. Solo entonces comenzará a aclararse si habrá juicio de fondo o no.
