Por: Ramón Antonio Veras.

1.- La falta de acción, inercia, ociosidad, quietud e indolencia no han sido la causa de la no liberación de nuestros pueblos.

2.- Mujeres y hombres de por aquí han dedicado decenas de años en procura de que sus países estén totalmente libres de la dominación extranjera.

3.- Diferentes métodos de lucha, pacíficos y violentos, han sido puestos en ejecución en busca de que nuestras naciones gocen de plena independencia y autodeterminación.

4.- Las persecuciones, las torturas, los encarcelamientos y las desapariciones contra luchadores democráticos no han impedido la continuación de la brega por ver a cada país dueño de su destino.

5.- Lo que nos dice la realidad es que los más consecuentes luchadores políticos y sociales de América Latina y el Caribe no han escatimado esfuerzo para lograr la emancipación plena de su patria.

6.- Pero con todo pesar hay que reconocer que los esfuerzos desplegados para conquistar nuestra real liberación no guardan proporción con los resultados.

7.- Después de tantos y tantos años en la batalla por la liberación nacional, son muy pocos los éxitos que podemos exhibir de manera firme.

8.- Los esfuerzos hechos por latinoamericanos y caribeños para contar con gobiernos que sean verdaderos intérpretes de las aspiraciones más sentidas de las grandes mayorías no han sido más que ilusiones justas pero frustradas.

9.- Una reseña detallada del accionar político contra los intereses extranjeros y la minoría nacional nos dice que nos hemos quedado a la zaga.

10.- En pocas palabras, hasta ahora latinoamericanos y caribeños hemos batallado por romper las cadenas de la dominación imperial, sin alcanzar los objetivos perseguidos.

11.- Cuba sigue siendo la más gloriosa conquista política y social obtenida por las masas populares en América Latina y el Caribe en todo el siglo XX y lo que va del XXI.

12.- Las personas bien nacidas y honestas saben que Cuba ha sido impedida de concluir su programa de liberación nacional por el bloqueo que le ha impuesto Estados Unidos por más de 60 años.

13.- El convencimiento que tenemos de que Cuba simboliza el deseo de los pueblos a liberarse nos impone estar a su lado bajo cualquier circunstancia.

14.- Por no lograr la liberación nacional, jamás podemos caer en frustración ni desilusión.

15.- Los propósitos políticos y sociales por los cuales bregamos los vamos a alcanzar porque conseguirlos depende de la confianza en nosotros mismos y en la fuerza del pueblo.

16.- Permanecer enamorado de la vida y formar parte de los que confiamos en la potencialidad de las masas populares movilizadas y bien dirigidas, debe llevarnos a saber que más temprano que tarde la liberación la lograremos.

Santiago de los Caballeros,

6 de abril 2026.