
Actualización — 18 de abril de 2026: A 49 días del inicio del conflicto, hay un alto el fuego bilateral anunciado el 7 de abril y negociaciones directas entre Washington y Teherán con mediación pakistaní. El artículo ha sido actualizado con los datos más recientes.
SANTIAGO (Noticia.do).— La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán llega hoy a su día 49 con un alto el fuego bilateral anunciado el 7 de abril que ninguna de las partes ha respetado por completo. Trump declaró esta semana que ve el conflicto "muy cerca de terminar". Irán negocia en Islamabad con mediación pakistaní. El Estrecho de Ormuz sigue condicionando el precio del petróleo en el mundo entero —y en las bombas de gasolina de República Dominicana.
El análisis del especialista Federico Bauckhage, publicado al inicio del conflicto y actualizado el 1 de abril a los 32 días de guerra, sigue siendo el más preciso que circuló en los medios en español: predijo que Irán tendría capacidad para extender las hostilidades "durante un tiempo relativamente prolongado" y que alguna forma de negociación terminaría siendo inevitable. A 49 días del primer ataque, ambas proyecciones se han cumplido. Lo que sigue es ese análisis, con las notas de actualización incorporadas.
"Esta guerra era predecible": causas profundas que nadie resolvió
Tras el inicio de los bombardeos conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero, la pregunta que dominó los análisis internacionales no fue si la guerra había comenzado, sino cuánto duraría, qué capacidad tendría Irán para responder y si había algún camino de salida diplomática. Federico Bauckhage, especialista en Seguridad Internacional y profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Católica Argentina (UCA), ofreció respuestas claras —y pocas ilusiones.
Para Bauckhage, el ataque del 28 de febrero no tomó por sorpresa a quienes siguen de cerca la región. El especialista advirtió que las variables estructurales que explican el conflicto entre Irán y Occidente seguían tan presentes como en la guerra de los 12 días de junio de 2025, y que ninguna de ellas fue resuelta en aquel primer enfrentamiento. "La actual guerra era prácticamente predecible", afirmó en declaraciones a France 24.
Bauckhage también señaló que la confianza diplomática quedó destruida. El ataque del 28 de febrero llegó apenas 24 horas después de las conversaciones nucleares celebradas en Ginebra. "El año pasado el gobierno americano dijo que iba a seguir negociando y atacó al día siguiente. En esta ocasión sucedió algo similar", recordó.
Bauckhage es maestrando en Defensa Nacional (FADENA) y secretario de Redacción en el Instituto de Seguridad Internacional y Asuntos Estratégicos del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI). Analista habitual de France 24 en español, ya había advertido a inicios de 2025 que una guerra con Irán era un escenario probable.
Irán puede responder: misiles, drones y tres décadas de preparación
Uno de los puntos más relevantes del análisis de Bauckhage fue la capacidad de respuesta iraní. El especialista subrayó que Irán lleva décadas anticipando un ataque de esta naturaleza, y que su arsenal refleja esa preparación.
Según el analista, Irán dispone de misiles balísticos de corto, medio e intermedio alcance capaces de llegar a todas las bases militares estadounidenses en Oriente Medio y a territorio israelí, con lanzadores móviles difíciles de rastrear e instalaciones subterráneas complicadas de destruir desde el aire. "Los iraníes no son estúpidos y han estado preparándose para este tipo de conflicto durante al menos tres décadas", afirmó.
En cuanto a la duración, Bauckhage estimó al inicio del conflicto que "la mayoría de los expertos calculan que puede durar como máximo dos o tres semanas" desde el lado estadounidense, pero advirtió que Irán tiene capacidad para extender las hostilidades "durante un tiempo relativamente prolongado, por lo menos durante varias semanas". A 49 días del primer ataque, esa segunda parte de su proyección se cumplió con exactitud.
El límite del poder aéreo: ¿puede colapsar el gobierno iraní desde los cielos?
Bauckhage fue categórico al evaluar la apuesta central de Washington y Tel Aviv: que el poderío aéreo sería suficiente para degradar las capacidades militares de Irán y provocar el colapso del régimen sin invasión terrestre. "Honestamente, no hay ningún especialista serio en la región que crea que esto es una proposición realista", dijo sin ambages.
El analista recordó que el despliegue actual, aunque es el mayor de EE.UU. en Oriente Medio desde 2003, es considerablemente más reducido que el que se utilizó para invadir Irak, un país con menos de la mitad de la población iraní. "Irán es un país de 90 millones de habitantes, con una geografía mucho más difícil de atacar", señaló, añadiendo que el gobierno iraní es "mucho más resiliente que el gobierno iraquí hace 20 años."
A casi siete semanas de iniciado el conflicto, el régimen iraní sigue en pie. El liderazgo ha sido golpeado —Jamenei, el ministro de inteligencia, el jefe de las fuerzas paramilitares y el jefe de la armada han sido eliminados— pero un consejo de tres personas gobierna el país y Teherán negocia hoy desde una posición de resistencia probada.
Al cierre de su análisis original, Bauckhage planteó el único escenario que consideró relevante: al terminar el intercambio de bombardeos, lo que importará es quién queda en mejor posición para negociar. Las conversaciones directas entre Washington y Teherán en Islamabad, con mediación pakistaní, son precisamente ese escenario.
¿Qué significa esta guerra para la República Dominicana?
A más de siete semanas del inicio del conflicto, las implicaciones para el país son concretas y ya se están sintiendo.
En combustibles: el Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial, sigue condicionando los precios globales. El alto el fuego del 7 de abril abrió una ventana de alivio, pero la reapertura plena del Estrecho sigue sin confirmarse. El precio del barril se mantiene elevado y presiona directamente los precios de la gasolina y el gasoil en el país. El gobierno de Abinader ha anunciado medidas de contención, pero el Fondo de Estabilización del mercado eléctrico y el subsidio a los combustibles tienen límites fiscales claros.
En la economía global: el FMI advirtió que cada aumento de 10% en los precios de la energía eleva la inflación global casi medio punto porcentual. Para una economía que importa la mayor parte de su petróleo y depende del comercio exterior, ese efecto llega directo al bolsillo del consumidor dominicano.
Para la diáspora: los más de dos millones de dominicanos en Estados Unidos también sienten el costo. La economía estadounidense, expuesta al gasto militar y a la volatilidad energética, condiciona el mercado laboral donde trabaja buena parte de esa comunidad y, por tanto, el flujo de remesas hacia el país.
A 49 días del inicio del conflicto, la "niebla de la guerra" —en palabras del propio Bauckhage— empieza a despejarse: hay un alto el fuego, hay negociaciones directas y Trump habla de una salida próxima. El escenario que Bauckhage identificó como el único relevante —quién queda mejor posicionado para negociar al terminar los bombardeos— es hoy el escenario real. Para República Dominicana, el desenlace importa directamente: cada barril de petróleo que baja de precio alivia el subsidio a los combustibles y reduce la presión sobre el bolsillo del consumidor. El precio del barril Brent, que llegó a superar los 110 dólares durante la guerra, ya acusa la baja tras el anuncio del cese al fuego.
