
CARACAS.- (Noticia.do) El papa León XIV envió su bendición a Venezuela este Viernes Santo y exaltó los 40 años del Viacrucis viviente de Petare, la celebración religiosa más multitudinaria de Caracas, en lo que fue su primer mensaje pontificio dirigido específicamente a un país latinoamericano durante la Semana Mayor.
El mensaje fue leído por el nuncio apostólico en Venezuela, monseñor Alberto Ortega Martín, desde La Cruz del Morro, en la cima del barrio más poblado de la Gran Caracas. El diputado Pedro Infante, responsable del Plan Antonio José de Sucre para la parroquia Petare, confirmó el contenido de la comunicación papal ante las autoridades civiles reunidas en el lugar.
El papa León XIV — nacido Robert Francis Prevost, de raíces dominicanas por vía materna — celebra en 2026 su primera Semana Santa como sumo pontífice. Su abuelo materno, Joseph N. Martínez, nació en Santo Domingo, República Dominicana, según certificados de nacimiento verificados por investigadores genealógicos y confirmados por su propio hermano mayor, John Prevost, al diario The New York Times.
Viacrucis de Petare: 40 años de tradición ininterrumpida
La escenificación arrancó en el sector El Nazareno de la parroquia Petare, municipio Sucre, estado Miranda, y recorrió la comunidad hasta llegar al Morro de Petare, en la cima del cerro. El alcalde Diógenes Lara destacó la masiva participación popular, que desbordó los espacios habituales de la celebración.
"Es una jornada maravillosa. Estamos hablando de miles y miles de personas de Caracas, de Petare, de todo el estado Miranda; incluso hemos visto personas del extranjero, turistas, que han venido a esta extraordinaria celebración", dijo el parlamentario Infante.
El viceministro para Asuntos Religiosos y Cultos, Edgar Arteaga, indicó que Venezuela desplegó más de 140 funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana, PoliSucre, PoliMiranda y Protección Civil, además de 30 ambulancias y cien motocicletas de patrullaje para garantizar la seguridad de los participantes.
Papa León XIV y su vínculo con la República Dominicana
Antes de que el mundo lo conociera como sumo pontífice, León XIV ya había pisado suelo dominicano. Visitó La Vega en 2004 para las bodas de oro de la presencia agustiniana en el país, donde celebró una misa en la parroquia San Agustín junto al entonces cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez. Regresó en 2011 como Superior General de los Agustinos.
Su ascendencia dominicana, que lo vincula directamente con el Caribe, añade una dimensión simbólica particular a su primera Semana Santa como líder de más de mil 300 millones de católicos en el mundo.
¿Cómo afecta esto a los dominicanos en el exterior?
Para la comunidad dominicana en Nueva York, Nueva Jersey, Boston, Miami y Filadelfia, la bendición de León XIV a Venezuela en Viernes Santo refuerza un vínculo ya conocido: el pontífice tiene sangre caribeña. Su abuelo materno nació en Santo Domingo. Esa ascendencia no es un dato menor para las comunidades católicas dominicanas en la diáspora, que siguen el papado de León XIV con un sentido de pertenencia que ningún otro pontificado reciente había generado.
El próximo acto papal de alcance global será el domingo 11 de abril, cuando León XIV presidirá en el Vaticano una vigilia de oración por la paz, convocada durante su primer mensaje de Pascua del domingo 5 de abril.
