SANTIAGO.-(Noticia.do).-El ataque israelí al yacimiento de gas South Pars —el mayor del mundo— desencadenó este miércoles una cadena de represalias iraníes contra refinerías de Qatar, Arabia Saudí, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos que llevaron el barril de petróleo a $119 este jueves, el doble exacto del precio de $60 con el que República Dominicana elaboró su presupuesto para 2026.

La escalada convierte lo que era una crisis energética regional en una amenaza directa a la estabilidad económica del país.

La guerra que cambió las reglas del juego energético global

El 18 de marzo de 2026, la Fuerza Aérea israelí bombardeó South Pars, ubicado en la provincia de Bushehr, en el suroeste de Irán. Se trata del mayor yacimiento de gas natural del mundo, compartido con Qatar, y el ataque marcó la primera vez que Israel golpea infraestructura gasífera iraní desde el inicio del conflicto.

El yacimiento provee alrededor del 70% del gas natural doméstico de Irán, un recurso crítico tanto para el consumo interno como para la generación eléctrica del país. En respuesta, Teherán no apuntó a objetivos militares: apuntó a los bolsillos del mundo.

Irán amplió sus ataques hacia infraestructura petrolera y gasífera en el Golfo Pérsico, afectando a Qatar, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait. La información fue confirmada por QatarEnergy y Shell. En Kuwait, las refinerías de Mina Abdullah y Mina Al Ahmadi fueron impactadas por drones, con una capacidad combinada de 800.000 barriles diarios.

El yacimiento completo contiene aproximadamente 1.800 billones de pies cúbicos de gas utilizable, suficiente para abastecer las necesidades mundiales durante 13 años. Atacarlo no es solo un acto de guerra: es tocar el núcleo del sistema energético del planeta.

El costo en pesos dominicanos: números que asustan

El impacto llega a República Dominicana por un canal muy concreto: la factura petrolera. El economista Haivanjoe Ng Cortinas explicó que la República Dominicana importó en 2025 unos 44.8 millones de barriles de combustibles por un valor de US$5,022 millones, y que cada aumento de un dólar en el precio del barril incrementa la factura petrolera anual en cerca de US$44.8 millones.

Traducido al momento actual: el barril llegó esta mañana a $119, frente a los $60 presupuestados. La diferencia de $59 por barril implica un impacto adicional potencial superior a los US$2,600 millones en la factura energética anual del país, casi la mitad del valor total de las importaciones de combustibles del año pasado.

El Gobierno ya activó el mecanismo de contención. En respuesta a la volatilidad extrema de los mercados, el Gobierno dominicano inyectó un subsidio de RD$1,189.8 millones solo para la semana del 14 al 20 de marzo, cifra que duplica el esfuerzo fiscal de la semana anterior. Como parte de esa medida, el Gas Licuado de Petróleo (GLP) quedó congelado, mientras que las gasolinas y el gasoil subieron RD$5.00 por galón.

El problema es la sostenibilidad. El economista Miguel Collado Di Franco advierte que el presupuesto dominicano ronda los RD$1.62 billones, pero cerca del 70% es gasto rígido, y que un shock energético podría absorber entre RD$60,000 y RD$80,000 millones, hasta un tercio del margen disponible.

El conflicto toma mayor relevancia para el país porque Estados Unidos es, al menos desde 2024, el principal suplidor de hidrocarburos, con el 85.6% de las fuentes energéticas importadas provenientes de esa nación, equivalente a US$4,706.7 millones en valor FOB.

Trump amenaza, el BCE alerta, los mercados caen

La crisis tiene también una dimensión geopolítica y financiera que impacta el entorno externo de República Dominicana. Trump afirmó que Israel no atacaría nuevamente South Pars, pero advirtió que si Irán continuaba golpeando la infraestructura energética de Qatar, Estados Unidos respondería y volaría por completo todo el yacimiento.

En Europa, las consecuencias ya son medibles. Según el reporte del Banco Central Europeo emitido este jueves —recogido en la transmisión del medio español analizado—, la institución empeoró su previsión de inflación para 2026 en 7 décimas y recortó sus proyecciones de crecimiento, aunque optó por mantener los tipos de interés en 2% a la espera de más datos. Los mercados europeos operaron esta mañana con caídas generalizadas de entre 2% y 3%.

La Reserva Federal de Estados Unidos también mantuvo sus tipos sin cambios, y su presidente, Jerome Powell, reconoció que la creciente incertidumbre añade un nuevo elemento a las perspectivas de inflación.

Para República Dominicana, esas señales se traducen en presión cambiaria: el economista Collado Di Franco advirtió que más petróleo caro significa mayor demanda de divisas, lo que podría empujar el tipo de cambio por encima de la meta presupuestada de RD$65.5 por dólar para 2026, encareciendo importaciones y generando inflación importada.

¿Qué sigue para los dominicanos?

El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) anuncia los precios de los combustibles cada viernes para la semana siguiente. La próxima revisión —prevista para este viernes 20 de marzo— será la primera con el barril ya en $119 y con los ataques a infraestructura energética en el Golfo como telón de fondo.

El ministro Eduardo Sanz Lovatón ha reconocido que si bien se han destinado recursos significativos para subsidiar los hidrocarburos, la amenaza de que el precio pueda llegar a los 200 dólares el barril hace que el optimismo sobre la sostenibilidad de esos subsidios sea cuestionable.

El exministro de Hacienda Daniel Toribio alerta que los efectos del petróleo caro se expanden más allá de los combustibles, presionando la inflación, elevando el costo de la vida, encareciendo la producción y afectando las finanzas públicas.

Lo que ocurra en las próximas 48 horas en el Golfo Pérsico determinará si este jueves fue el pico de la crisis o el inicio de una escalada que los presupuestos dominicanos no estaban preparados para absorber.