
Por Maxwell Reyes | Noticia.do
SANTIAGO.-El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales inició esta semana los trabajos de intervención física del río Haina, desplegando un operativo conjunto con el Ejército de la República Dominicana, la Fuerza Aérea y el Servicio Nacional de Protección Ambiental (SENPA) para recuperar el cauce más degradado del sur del país y detener décadas de extracción ilegal de agregados.
El operativo se ejecuta en el tramo comprendido entre el sector La Lechería y el batey Palavé, en cumplimiento de la Resolución 002-2026 que declaró de urgencia ambiental la intervención de ese tramo. Estudios técnicos confirman que el cauce del Haina se encuentra "morfológica y funcionalmente colapsado", con un riesgo directo para más de 10,000 familias del batey Palavé ante tormentas o huracanes.
Cinco puntos bajo vigilancia permanente en el río Haina
El director del SENPA, general de brigada Ángel Alfredo Camacho, reveló que el plan operativo identificó cinco puntos vulnerables a lo largo del tramo intervenido donde durante años se registraron extracciones ilegales de áridos. En esas zonas se establecerán puestos fijos de vigilancia, patrullajes continuos y posiciones móviles para impedir que las operaciones clandestinas se reanuden.
"Hoy estamos poniendo en marcha el plan de seguridad diseñado para dar cumplimiento a la Resolución 002-2026, que declara en estado de emergencia la intervención del río Haina para su readecuación y recuperación de su cauce", expresó el general Camacho durante el inicio de las operaciones.
La Fuerza Aérea Dominicana dispuso aeronaves para labores de vigilancia y apoyo logístico en la zona, un componente del operativo que no había sido detallado en anuncios anteriores del Ministerio y que subraya la dimensión del esfuerzo institucional.
Un colapso construido durante décadas
Los informes técnicos del Ministerio, el SENPA y la Mesa Técnica Interinstitucional establecen que el deterioro del río Haina tiene tres causas principales: la extracción ilegal e indiscriminada de áridos, la deforestación de su cuenca y el abandono progresivo de sus riberas. Esas prácticas alteraron la dinámica fluvial natural del afluente y redujeron su capacidad para disipar crecidas, convirtiendo al río Haina en una amenaza latente para las comunidades y zonas industriales a su paso.
El ministro de Medio Ambiente, Paíno Henríquez, calificó la situación como una "obligación impostergable" del Estado y reiteró una política de tolerancia cero. "No podemos permitir que décadas de explotación ilegal sigan degradando nuestros sistemas hídricos. Hemos asumido una política de tolerancia cero frente a estas prácticas y estamos actuando con firmeza para restaurar el río Haina y garantizar la seguridad ambiental de las comunidades", declaró.
Qué sigue en el río Haina: limpieza, sedimentos y reforestación
La primera fase de los trabajos físicos se concentrará en los sectores La Lechería y Palavé, donde un consorcio contratado ejecutará labores de limpieza del cauce, extracción de sedimentos acumulados, readecuación hidráulica y estabilización de riberas. Posteriormente se implementarán programas de reforestación y restauración ecológica en la cuenca media y alta del río Haina.
El Ministerio subrayó que esta intervención constituye un plan piloto que servirá de modelo para abordar otras cuencas y ríos con condiciones de deterioro similares en República Dominicana. La gestión integral contará con la participación de los ayuntamientos de las demarcaciones impactadas, organizaciones ambientales, comunidades locales y actores académicos, buscando garantizar la sostenibilidad de las medidas más allá del operativo inicial.
El proceso fue precedido por una mesa de trabajo interinstitucional activa desde el año pasado, lo que indica que el Estado tiene un plan estructurado — no solo una respuesta de emergencia. La pregunta que queda abierta: si el dispositivo de vigilancia será suficiente para frenar redes de extracción que operaron con impunidad por décadas.
