
Sheinbaum negó el financiamiento
MÉXICO, 6 abr (Xinhua) — La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, negó este lunes de manera categórica haber financiado movimientos políticos en Perú, en medio del actual proceso electoral en ese país, donde más de 30 aspirantes compiten por la Presidencia.
Durante su conferencia matutina, la mandataria mexicana desmintió versiones publicadas por un medio peruano que la señalaban de respaldar presuntamente de manera económica a un candidato, y reafirmó que la política exterior de México se rige por el respeto a la soberanía y la no intervención.
"Primero, negar contundentemente que nosotros financiemos ningún movimiento en ningún lugar del mundo. Nosotros tenemos relación con los pueblos y con los gobiernos de los países del mundo con los que tenemos relaciones diplomáticas", declaró Sheinbaum.
Sheinbaum reiteró que México respeta los procesos internos de otras naciones y expresó su deseo de que "gane el pueblo" y que los gobiernos atiendan a los sectores más vulnerables.
La presidenta también aclaró que, aunque algunos actores políticos en Perú han retomado elementos del discurso de la llamada Cuarta Transformación, ello no implica respaldo financiero ni participación institucional del Gobierno mexicano.
Asimismo, reiteró su postura sobre la situación del expresidente peruano Pedro Castillo, insistiendo en su liberación con base en argumentos jurídicos.
Las tensiones entre México y Perú persisten desde la crisis política en el país sudamericano, sin que hasta ahora se haya logrado un restablecimiento pleno de las relaciones diplomáticas.
La declaración de Sheinbaum refuerza el debate en América Latina sobre la influencia de gobiernos de izquierda en procesos electorales de la región, un tema que también genera atención en República Dominicana ante su propio calendario electoral. La política exterior mexicana bajo el principio de no intervención contrasta con las acusaciones que circulan en Perú, donde más de 30 candidatos compiten por la presidencia.
El episodio pone en evidencia las tensiones diplomáticas que persisten entre México y Perú desde la crisis política que derivó en la destitución de Pedro Castillo.
Para la comunidad dominicana en Estados Unidos, el caso ilustra las tensiones políticas que atraviesan varios países latinoamericanos en simultáneo, en un año electoral clave para la región. La negativa de Sheinbaum ante acusaciones de injerencia resuena en comunidades migrantes latinas en Nueva York y Boston que siguen de cerca la estabilidad institucional en sus países de origen y en México, segundo origen de migrantes hispanos en el país. La falta de normalización diplomática entre México y Perú añade incertidumbre a un entorno regional que afecta los vínculos políticos y económicos de la diáspora latinoamericana.
