
Trump escribió en Truth Social
WASHINGTON, 26 mar (Xinhua) — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, indicó hoy jueves que pausará 10 días los ataques planeados contra instalaciones energéticas iraníes y afirmó que las conversaciones entre las dos partes "van muy bien".
"Por solicitud del Gobierno iraní, permítanme que esta declaración sirva como prueba de que pausaré 10 días el período de destrucción de la central eléctrica, hasta el lunes 6 de abril a las 20:00 hora del este", publicó Trump en su red social Truth Social.
"Las conversaciones siguen en curso, a pesar de las declaraciones erróneas en sentido contrario por parte de medios de noticias falsos, y otros, y están yendo muy bien", escribió Trump. Las conversaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán tienen lugar a través de mensajes transmitidos por Pakistán, publicó hoy en redes sociales el viceprimer ministro y ministro de Relaciones Exteriores paquistaní, Mohammad Ishaq Dar.
El miércoles, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Seyed Abbas Araghchi, dijo que Estados Unidos e Irán habían intercambiado distintos mensajes a través de intermediarios en los últimos días, aunque Teherán no ha entablado conversaciones con Washington desde que Estados Unidos e Israel emprendieron sus ataques masivos contra Irán el 28 de febrero.
El sábado, Trump dio a Teherán un plazo de 48 horas para reabrir por completo el estrecho de Ormuz advirtiendo que, de lo contrario, Washington podría atacar instalaciones eléctricas e infraestructura energética iraníes.
Teherán respondió dando a entender que tomaría represalias contra la región si tales ataques se llevan a cabo. El lunes, Trump dijo que había ordenado al ejército demorar cinco días los ataques contra centrales eléctricas e instalaciones energéticas de Irán luego de lo que describió como conversaciones "productivas" con Irán, aunque Irán negó haber mantenido tales contactos.
La tensión entre Washington y Teherán mantiene en vilo los mercados internacionales de petróleo, un factor de peso para República Dominicana, que importa la mayor parte de los combustibles que consume. Cualquier escalada militar en el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial, podría traducirse en un alza directa en los precios de los combustibles que el gobierno dominicano regula semanalmente, afectando el costo de vida de millones de familias y la competitividad del sector productivo nacional.
Para la comunidad dominicana en Estados Unidos, este pulso diplomático tiene una lectura doble: por un lado, la posibilidad de un conflicto abierto en Medio Oriente genera incertidumbre económica en el país donde residen y trabajan; por otro, el alza en los precios de la gasolina y la energía en ciudades como Nueva York, Boston y Providence —donde se concentra gran parte de la diáspora— afecta directamente el presupuesto familiar y la capacidad de enviar remesas a sus hogares en República Dominicana.
