SANTO DOMINGO, (Noticia.do).— El presidente del Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE), reverendo Feliciano Lacen, solicitó al presidente Luis Abinader convocar el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) para evaluar a once de los 17 jueces de la Suprema Corte de Justicia (SCJ).
¿Por qué Feliciano Lacen pide convocar el Consejo Nacional de la Magistratura?
Feliciano Lacen, presidente del CODUE, solicita convocar el CNM porque el mandato de siete años de 11 jueces de la Suprema Corte de Justicia ha vencido. Según el líder religioso, es responsabilidad constitucional de Luis Abinader iniciar el proceso de evaluación y renovación para fortalecer el sistema judicial dominicano, asegurando que el relevo es vital para el ritmo democrático del país.
El reverendo Lacen explicó que la Constitución y las leyes establecen un periodo fijo para estos magistrados, por lo que el proceso de evaluación debe ser automático al cumplirse el tiempo. Consideró que esta acción permitiría reestructurar la alta corte y avanzar en los cambios que amerita la justicia dominicana.
Lacen también se refirió a la situación económica nacional ante la volatilidad del petróleo por la guerra en Medio Oriente. Calificó como "oportunas y necesarias" las medidas de austeridad del gobierno, aunque advirtió que el Estado no podrá sostener los subsidios a los combustibles por mucho tiempo.
"Pienso que todos los sectores y las familias dominicanas debemos prepararnos para el desafío que tenemos", alertó el religioso. Propuso además que el equipo económico del gobierno analice con cuidado el recorte de fondos a los partidos políticos para buscar un consenso colectivo.
El presidente del CODUE valoró como una decisión prudente las reuniones que el Poder Ejecutivo mantiene con diversos sectores para preservar la paz social en medio de la crisis global.
La advertencia del CODUE sobre la insostenibilidad de los subsidios a los combustibles afecta directamente a los más de 2.4 millones de dominicanos en el exterior. El aumento de los costos en la República Dominicana impacta el valor real de las remesas enviadas desde Nueva York y Florida, obligando a las familias de la diáspora a incrementar su apoyo financiero ante la inflación local proyectada por la crisis energética.
