Por Maxwell Reyes | Noticia.do
SANTIAGO.-El Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE) exhortó este lunes al Gobierno dominicano a activar mecanismos de protección económica frente al impacto de la crisis internacional en los mercados de energía, ante el temor de que el alza sostenida del petróleo golpee los precios de la electricidad, el transporte y los alimentos en el país.
El pronunciamiento llega en un momento en que el crudo WTI —referencia para los precios de combustible en República Dominicana— ya supera los US$75 por barril en lo que va de marzo, frente a los US$57 con que cerró 2025. El Banco Central ha advertido que la factura petrolera representa aproximadamente el 17% de las importaciones dominicanas, y que cada incremento de un dólar en el precio del petróleo eleva esa factura nacional en unos US$63.4 millones.
CODUE: Petróleo alto, bolsillo flaco
Feliciano Lacen Custodio, presidente del CODUE, advirtió que la situación geopolítica en Medio Oriente ya genera preocupación en economías dependientes de la importación de energía como la dominicana. "Es momento de que el país adopte medidas preventivas que permitan enfrentar cualquier impacto en el costo de la vida y en la economía nacional", afirmó el líder evangélico.
Lacen Custodio fue preciso al señalar los tres puntos de transmisión más sensibles para la familia dominicana: la energía eléctrica, el transporte y los alimentos. Todos dependen de forma directa o indirecta del precio de los combustibles, que en los últimos meses ya acumula una presión importante por las tensiones en el Medio Oriente.
El escenario que describe el CODUE coincide con lo que el propio Banco Central alertó a principios de marzo: la intensificación de los riesgos geopolíticos en territorios como Irán y Venezuela figura entre los tres factores que han vuelto a disparar el índice de incertidumbre de política económica de Estados Unidos. Para República Dominicana, ese contexto no es abstracto: los conflictos en Medio Oriente han elevado los precios del petróleo y sus derivados, generando mayores presiones inflacionarias y reduciendo el ingreso disponible de los hogares, según explicó el BCRD al analizar el comportamiento de las remesas en febrero.
Las seis recomendaciones al Gobierno
La entidad evangélica presentó seis recomendaciones concretas a las autoridades dominicanas. La primera apunta al monitoreo constante de la evolución internacional. La segunda, considerada la más estructural por economistas, es el fortalecimiento de la diversificación energética para reducir la dependencia del petróleo importado. El CODUE también pidió reforzar la vigilancia fronteriza, impulsar la agricultura hogareña de sostenibilidad alimentaria, tecnificar la producción agropecuaria a todos los niveles, e incentivar las cooperativas rurales como escudo ante los choques externos.
Lacen Custodio fue enfático en que la combinación de agricultura tecnificada, producción hogareña y cooperativas rurales podría permitir que República Dominicana produzca más del 90% de los alimentos que consumen sus hogares —una meta ambiciosa que, de lograrse, reduciría la vulnerabilidad del país ante cualquier crisis de precios en los mercados internacionales.
Un país con fundamentos sólidos, pero no blindado
El Banco Central, por su parte, mantiene una postura de cautela optimista. Sus modelos de pronóstico proyectan un crecimiento cercano al 4% en 2026, superior al promedio estimado para América Latina, que rondaría el 2.1%. No obstante, el organismo reconoce que ese escenario depende de cómo evolucione la situación internacional.
Desde el año 2022, el Gobierno del presidente Luis Abinader mantiene un programa de subsidios para evitar que los aumentos internacionales del petróleo se transfieran directamente a los consumidores dominicanos, política que en 2022 costó cerca de RD$85,000 millones al Estado. La pregunta que ronda ahora en los círculos económicos es si esa capacidad de absorción puede mantenerse si el conflicto en Medio Oriente se prolonga.
El CODUE concluyó su pronunciamiento reiterando que las iglesias evangélicas se mantendrán atentas a las decisiones del Gobierno y continuarán orando por la paz mundial. "Este es un tiempo de unidad nacional", afirmó Lacen Custodio, quien lidera la entidad que agrupa a decenas de denominaciones y organizaciones evangélicas del país.
Lo que sigue dependerá, en buena medida, de la evolución del precio del crudo en los próximos 30 a 60 días. Si las tensiones en Medio Oriente escalan, el Gobierno tendrá que decidir entre sostener subsidios costosos o trasladar parte del alza a los consumidores. Ambas opciones tienen consecuencias directas en el bolsillo de los dominicanos y en las perspectivas económicas del segundo semestre de 2026.
