Por: Ramón Antonio Veras.
1.- El ser humano vino a ocupar parte del planeta tierra para disfrutar de felicidad, no para ser un desgraciado, un desventurado.
2.- Luego de luchar para adquirir lo indispensable para satisfacer sus necesidades, las personas han tenido dificultades para materializar sus aspiraciones.
3.- El pueblo dominicano nunca ha tenido justos motivos para hacer caricias a los sistemas sociales bajo los cuales ha vivido.
4.- En ninguna ocasión la mayoría de nuestra población se ha sentido a gusto en su propio país porque el maltrato siempre la ha acompañado.
5.- En la actualidad, en pleno siglo XXI, cuando mujeres y hombres ya han conquistado el espacio sideral, dominicanas y dominicanos tienen una existencia indigna.
6.- Ningún dominicano de a pie tiene garantizada comida, servicios de educación, salud y un techo para vivir en condiciones humanas.
7.- A la gente de aquí le han impuesto un ordenamiento económico y social que se caracteriza por la deshumanización.
8.- La persona física vive en la República Dominicana al margen de todo lo que significa bienestar, porque el orden social no está diseñado para ocuparse del desarrollo de las más elevadas cualidades humanas.
9.- El pueblo dominicano humilde, por el ajetreo que le impone el medio donde desarrolla sus actividades, no se ha dado cuenta de que está en un lugar inviable.
10.- A los dominicanos pobres los tienen en una situación sumamente difícil, en una encrucijada que los coloca en una disyuntiva para subsistir.
11.- Los marginados sociales de nuestro país están en la obligación de cambiar su pasividad y comportamiento de despreocupación por el de interés en accionar, ponerse en tensión.
12.- Como el sistema social bajo el cual estamos viviendo dominicanas y dominicanos es contrario al desarrollo humano, impone ser cambiado por otro que ponga por delante a las personas.
13.- Quienes han metido a los pobres de aquí en el basurero social donde nos encontramos no tienen el menor interés en que esto cambie para bien.
14.- Corresponde a gente sensible generar un cambio positivo para todos y todas.
15.- Lo que manda la penosa situación dominicana es comprometerse, asumir la responsabilidad de accionar para construir una sociedad que traiga la dignidad perdida.
16.- Nuestro país no debe continuar como hasta ahora, hundido en la pobreza, con lacras sociales como la corrupción y otras manchas insignias de la inmoralidad.
Santiago de los Caballeros,
27 de abril de 2026.
